EL ARBOL DE LA QUINA
El Perú, para orgullo nuestro, es uno de los cinco países que posee en su territorio la mayor diversidad biológica que existe en el mundo. Sin embargo, muchas de las numerosas especies de nuestra fauna y flora están hoy en día en peligro de extinción, es decir a punto de desaparecer de la faz de la tierra, y nuestro Arbol de la Quina lamentablemente no es la excepción.
Quizás el nombre de esta planta herbácea resulte familiar para pocos, y no es que sólo se trate de aquel árbol que aparece en nuestro símbolo patrio, sino que además es una especie silvestre de valiosas propiedades curativas que está a punto de convertirse también en símbolo de aquellas especies que alguna vez existieron en nuestro suelo.
Propiedades curativas inigualables
Una mirada hacia el pasado nos puede hacer entender la importancia así como la realidad por la que atraviesa el cultivo del Arbol de la Quina. Se sabe que cuando los españoles llegaron al Perú, muchos de los que se asentaron en tierras cálidas se vieron afectados por el Paludismo, una enfermedad que debilita progresivamente el organismo y se caracteriza por fiebres periódicas. Desde aquellos tiempos y hasta la actualidad, este mal ha hecho presa de ella a poblaciones enteras en diversas partes del mundo. En el Perú, la historia nos cuenta que en tiempos del virreinato, la esposa del Virrey del Perú, Conde de Chinchón, enfermó gravemente por el paludismo y se hubiera muerto de no ser por la intervención de un sacerdote a quien un indígena reveló el secreto para curararla: Polvo de la corteza del Arbol de la Quina, el cual contiene una sustancia llamada Quinina (resultante al procesar la corteza). La condesa, con esta preparación se salvó de morir y fue ella misma quien introdujo en Europa (1632) el uso de la Quinina como cura para el paludismo, es por ello que en su honor también se le llamó a la planta Chinchona.
En tiempos en los que se realizaba la primera travesía por el recientemente construido Canal de Panamá (1914), el interés por la Quina aumentó al difundirse en otras latitudes las importantes propiedades de la Quinina como sustancia medicinal. En aquellos años, y luego de estallar la Primera Guerra Mundial, se produjo la aparición de una malaria prácticamente incurable, el descubrimiento curativo que producía la Quinina la colocó como único remedio efectivo contra la enfermedad y acentúo la depredación de las plantaciones. Numerosos expertos llegaron a nuestro país en busca del Arbol de la Quina, llevándose gran cantidad de ejemplares a fin de reproducirlo en otros lugares. Después de estos acontecimientos y con la industrialización de la Quinina, las plantaciones del Arbol de la Quina casi desaparecieron en nuestro territorio. El Arbol de la Quina sobrevivió a la guerra pero hoy en día libra una dura lucha con el desarrollo y la expansión de la civilización que lo ha puesto en peligro de extinción. El objetivo es ganar esta batalla, preservando y reproduciendo esta generosa e importante planta, y los peruanos tenemos esa misión.
El esfuerzo por la recuperación del Arbol de la Quina
Según la Organización Mundial de la Salud a través de su programa "Hacer retroceder a la Malaria" (Roll Back Malaria) afirma que en la actualidad el 40% de la población mundial - mayormente aquellos que viven en países más pobres - está en riesgo de contraer el mal. La enfermedad ataca en todo el mundo a más de 300 millones de personas y aproximadamente un millón mueren cada año, las víctimas son en su mayoría niños africanos (90% de los casos suceden en Africa). En las regiones tropicales y sub-tropicales la malaria se ha convertido en la mayor causa de retraso intelectual y subdesarrollo económico.
Con la finalidad de superar este valioso reto ya se ha conseguido recuperar 12 de las 18 especies diferentes del Arbol de la Quina que existen haciendo uso de técnicas del Cultivo in Vitro.
El trabajo para la reproducción y conservación de esta especie ha llevado al Ing. Torres y su grupo de investigadores a hacer un esfuerzo para usar tecnología especializada y todos los recursos que se requieran con la finalidad evitar la extinción de cultivos tan valiosos como es el caso del Arbol de la Quina. Un reto que se ha propuesto siguiendo la misión planteada por su institución de revalorizar y recuperar las especies naturales que crecen en el suelo peruano, contribuyendo al desarrollo de los ámbitos rural y urbano de los sectores Agrario, Salud y Educación, así como a la preservación del medio ambiente a través de la aplicación de tecnologías adecuadas que conlleve a elevar el nivel de vida de la población. Una loable labor digna de admiración y que requiere de la atención de todos.
El primer paso está dado, el esfuerzo para la recuperación del Arbol de la Quina será largo y laborioso pero también trascendental e invalorable ya que no sólo significa el rescate de una especie que es parte del patrimonio nacional peruano sino además es un recurso inigualable para el beneficio de la humanidad.
Género y Especie : Chinchona officinalis
Familia : Rubiaceas
Parte empleada : Corteza, Madera
Distribución : Perú: Amazonas, Cusco, Cajamarca, Puno, Junín, Piura y Huánuco
BIENVENIDOS
Este espacio está diseñado para compartir con todos ustedes información acerca de lo que aprendemos todos los dias sobre ciencia, tecnologia y ambiente. Todos los temas estan encaminados al cuidado y la mejora de nuestra calidad de vida en este nuestro único planeta.
En este espacio podras dar tus opiniones, plantear temas relacionados con la investigacion y el medio ambiente , podras proponer temas de conversación y presentar tus trabajos de investigación comentando siempre todo lo que haz aprendido.
En este espacio podras dar tus opiniones, plantear temas relacionados con la investigacion y el medio ambiente , podras proponer temas de conversación y presentar tus trabajos de investigación comentando siempre todo lo que haz aprendido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario